Premio Especial del Jurado en la Mostra de Venecia y lo nuevo del director Fatih Akin.
Por fin una película ganadora de premios destinada al gran público, consigue los que se propone, entretener y divertir, le llegas a coger cariño al protagonista, ese pobre perro flaco para el que todo son pulgas.
Ambientada en Hamburgo, la mayoría de los personajes son muy peculiares, nuestro protagonista es Zinos y tiene un restaurante de mala muerte con el que malvive, hasta que se le tuercen las cosas con problemas cotidianos, dando como resultado una clásica tragicomedia.
El film no llega a la intensidad de la trama ni del humor de las películas de Guy Ritchie, pero me recuerda bastante sus películas, si bien Soul Kitchen es más realista, salvo por el final que está un poco metido con calzador.
Para muestra un botón: Zinos sufre una hernia de disco que el machaca toda la película, como no tiene seguro acude a una fisioterapeuta y le recomienda unos ejercicios que debe hacer cada cierto tiempo, pues bien se meten en una disco donde la gente baila flipada, Zinos se pone a hacer sus ejercicios en medio la pista y pasa completamente desapercibido. No es lo más gracioso pero me parece muy original.
Personalmente me parece una película muy recomendada vista la crisis actual del cine, demostrando que una buena historia fresca y original, puede superar con creces toda la porquería que están haciendo ultimamente, y es que creen que con rebozarla con un buen director o unos actores famosos pueden salvar el vacío de no tener nada interesante o divertido que contar.
Ya hacía tiempo que no veía una película digna de pagarle una entrada y no sentirme estafado.
miércoles, 28 de julio de 2010
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